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San Jorge y el dragón: símbolos y significados

Sumario

Antecedentes míticos de San Jorge y el dragón

Perseo y Andrómeda

Hércules y Hesione

Apolo y Trifón, Belerofonte y Quimera

Jasón, Horus, Sigfrido y Bilbo Bolsón

El San Jorge histórico

Un joven tribuno cristiano

La extensión del culto a San Jorge

Contenido simbólico

Ambiguedad simbólica del dragón

Intepretación trinitaria de la conciencia

Interpretación freudiana, o jungiana

Psicomaquia

Dinosaurios y dragones

Antecedentes míticos de San Jorge y el dragón

Perseo y Andrómeda

Remontando la mitología para analizar el mito de San Jorge y el dragón, nos encontramos con el primer antecedente en la lucha de Perseo contra el mostruo Ceto. Tras su éxito con la misión de neutralizar a Medusa, Perseo tomó el camino de vuelta a su lugar de origen, Serifo y al pasar por Etiopía se encontró con la princesa Andrómeda, la hija de Cefeo y Casiopea, que estaba desnuda y amarrada a una roca junto a la orilla del mar. La joven debía de ser algo presumida y había alardeado de ser más bella que las Nereidas, las hijas de Poseidóni. En cuanto las noticias del envanecimiento llegaron a oídos del dios del mar, éste entró en estado de cólera exterminadora, inundó Etiopía y mandó a Ceto para rematar la faena y asegurarse de que no quedaba vivo ni hombre ni ganado alguno. El rey Cefeo consultó al oráculo, que le dijo que para apaciguar a Ceto tendría que ofrecer en sacrifico a la pobre Andrómeda. Resignado, el rey mandó atar a la muchacha a aquellas rocas de la costa en algún sitio próximo a la ciudad de Joppa y la abandonó a su suerte. Y la moza, aunque vanidosa o hija de madre vanidosa, no debía de ser fea, pues cuando Perseo pasó por allí y la vio, se enamoró al instante, y se apresuró a negociar con el rey Cefeo la mano de Andrómeda a cambio de que él los librara del peligro. El trato se cerró; Perseo arponeó al monstruo, liberó a la bella Andrómeda y, tras deshacerse de algún pretendiente molesto, se casó con ella. Las cartas celestes clásicas nos pintan bellas descripciones del mito asociado a las constelaciones vecinas que llevan los nombres de la pareja, y la muchacha, además, designa a la galaxia más cercana a la nuestra. ii

Hércules y Hesione

Otro episodio sospechosamente parecido, tomado también de la mitología griega, y también con el iracundo Poseidón de por medio, ocurrió cuando el dios del mar se enfadó con el rey de Troya, Laomedonte, al negarse éste a darle la recompensa prometida por la construcción de las murallas de la ciudadiii. Poseidón decidió vengarse con su estilo habitual, es decir, según un plan de dos etapas: primero se devasta la tierra con una inundación y después se envía un monstruo del mar para que de buena cuenta de los despojos. Para apaciguar al engendro marino enviado por Poseidón, a Laomedonte, que seguramente ya había leído la historia de Perseo, no se le ocurrió otra cosa que repetir el lamentable episodio de la ofrenda en sacrificio de su propia hija, Hesione, a la que amarró a una roca junto al mar sin que la muchacha, al contrario que Andrómeda, tuviera culpa ninguna ni hubiera presumido de guapa ni hubiera cometido otro desliz que se sepa. Pero apareció por allí Hércules, el cual, haciendo honor a su linajeiv, liberó a la doncella in extremis, ya de entre las mismas fauces del monstruo, al que después matóv. Laomedonte, muy contento, prometió entregársela como esposa, pero cuando se le pasó la euforia, y como a diferencia del prudente Perseo, Hércules no había negociado previamente, el rey zascandil faltó a su promesa y todo este lío desencadenó la primera guerra de Troya. El gran Hércules todavía hizo de mata monstruos una vez más, cuando en uno de sus famosos doce trabajos tuvo que conseguir una manzana del paradisíaco jardín de las Hespérides, custodiado precisamente por una de estas bestias, parece que un dragón de cien cabezas llamado Ladónvi.

San Jorge y el dragón: ilustración alegórica
San Jorge se opone a las malas intenciones del dragón

Apolo y Trifón, Belerofonte y Quimera

Sin abandonar aún la mitología clásica, tenemos el caso de Apolo, que también se enfrenta a un monstruo con trazas de dragón y de nombre Trifón en la isla de Delfos, donde el dios tuvo su mejor santuario durante la antigüedad, y donde las pitonisas hacían sus vaticinios sentadas en un taburete e inspiradas por las emanaciones gaseosas de la montañavii. Pitón, que hoy es la denominación científica de una especie de serpiente gigante, viene del griego pytho, o «dejo pudrir», pues eso es lo que pasó al cadáver de Trifón en Delfos después de que Apolo hubiera dado buena cuenta de él.

También el episodio de Belerofonte y su lucha con Quimera tiene un contenido simbólico que, en lo esencial y en el arranque, es el del héroe venciendo al monstruo que, aunque esta vez no tiene raptada a una princesa, sí que está sembrando el terror en un territorio. Cierto es que luego el mito de Belerofonte continúa analizando los problemas del engreimiento y el castigo que sufre el exceso de orgullo.

Jasón, Horus, Sigfrido y Bilbo Bolsón

Así mismo, en el relato de Jasón y los argonautas hay un dragón que guarda el vellocino de oro de la Cólquida, que logra robar el ladrón profesional de la tripulación del Argos, tras lo cual Jasón burla y despeña al dragón, en lo que podría considerarse dracomaquia, o sea un claro antecedente de la tauromaquia, arte cuya simbología tiene evidentes parecidos con el episodio que estamos glosando.

En la mitología egipcia, Seth tiene que vérselas cada noche con la serpiente Apofis; y Horus, para defender su derecho divino y el legado de su padre Osiris, combate con el propio Seth y lo alancea desde su barca. Pero se trata de un Seth cuasi draconizado ya que está transformado en cocodrilo o quizás en hipopótamo del Nilo.

En la mitología nórdica tenemos a Sigfrido, el héroe que mata al dragón que, en lugar de tener cautiva a una doncella, custodia el tesoro de los nibelungos. En el Orlando furioso (Ludovico Ariosto, 1532) Ruggiero, a lomos de un hipogrifo, tiene que defender a Angélica, que ha sido encadenada a unas rocas, del ataque de un monstruo marino. Y precisamente en la mitología nórdica citada antes pudo inspirarse Tolkien para concebir a Smaug en su novela El hobbit. Como el dragón de Sigfrido, Smaug también guarda un tesoro, que es el que roba el hobbit desvalijador Bilbo Bolsón, y como los monstruos del mar, Smaug también secuestra doncellas de la Ciudad del Valle. Finalmente, tiene que venir un San Jorge en la persona de Bardo para matarlo de un flechazo que atraviesa el único hueco de la coraza de gemas que le cubría la tripa. En la continuación de esta historia, quizás la novela fantástica más célebre del siglo XX, El señor de los anillos, de nuevo nos encontramos la historia del enfrentamiento arquetípico entre el guerrero y el dragón, esta vez en la forma de combate entre Gandalf y el balrog al que despiertan en las minas de Moria. Balrog rima en asonante con dragón, vive en las profundidades y echa fuego por la boca y la nariz. Si leemos la colección de relatos de El silmarillion, vemos que cuando el maligno Melkor bajó a la Tierra Media, muchos espíritus se dejaron corromper por sus mentiras y sus promesas de poder, y algunos de ellos adoptaron la forma de dragonesviii, como el Padre de los dragones, el que los elfos denominan Gran Gusano, de nombre Glaurung. Ecos de esta historia resuenan también desde la madre de todas las batallas entre el bien y mal, esa tras la cual San Miguel arrojó a Luzbel al infierno. Si añadimos el mito de la muchacha retenida en contra de su voluntad por un monstruo, ya sea acuático, volador o cavernícola, y rescatada por un moderno San Jorge lanceador, nos encontramos con los cuentos de dragones y princesas medievales y llegamos hasta las películas clásicas de la serie B del terror, como La criatura de la laguna negra.

Ilustración: San Jorge, el dragón y la doncella
Una versión naif de San Jorge y el dragón

El San Jorge histórico

Un joven tribuno cristiano

Fue en época de las cruzadas cuando el mito del matador del dragón se trasladó a la figura de un militar romano de la zona de Mitilene, en la bella Capadocia, concretándose en un tribuno que llegó a formar parte de la guardia personal del emperador Dioclecianoix, alrededor del 300 d.C. Cuando Diocleciano desató sus famosas persecuciones, este Jorge, joven tribuno de gran talento militar, confesó su fe cristiana y fue sometido a torturas, frente a las cuales demostró una gran entereza, y finalmente fue decapitadox. Los mitos clásicos empezaron a mezclarse de forma sincrética con la historia del santo varón romano, y poco a poco, siglos más tarde, aquel militar piadoso paso a ser el héroe que liberaba a una muchacha cuando estaba a punto de ser inmolada a un dragón. Los caballeros cruzados lo tomaron como modelo y fuente de inspiración y los escudos, pendones y estandartes cristianos se llenaron con su simbología.

El caso está documentado en las Leyendas doradas o áureas, obra del arzobispo de Génova Jacopo da Varazzexi. Allí se cuenta que en esa época del emperador Diocleciano, un dragón de gran fiereza y descomunal tamaño que asolaba la zona cercana a Silena (Silca), en Libia, se apoderó de la fuente de la que la urbe se abastecía, fuente situada en un lago tan grande como un mar. El dragón solo dejaba salir agua si le entregaban a una doncella y aunque los gobernantes del lugar intentaron apaciguarlo con ofrecimientos de ovejas, cuando se acabó el ganado lanar se vieron forzados a los sacrificios humanos por sorteo. Un buen día la suerte recayó sobre Cleodolinda, la hija del rey, y allá que se la llevaron al dragón, vestida de novia y todo. Pero justo en ese momento, un tribuno de las legiones romanas convertido al cristianismo pasó por allí y tras santiguarse, retó al dragón a singular combate, lanceando al monstruo y ramtándolo después con la espada. El pueblo de Lidia se convirtió al cristianismo inmediatamentexii, y el tribuno, en lugar de casarse con Cleodolinda, que es lo que habría hecho Perseo, se dedicó a condenar públicamente la política anticristiana del emperador romano, lo que lo llevó a sufrir el martirio y la decapitación en la ciudad de Lydda, Palestina, actual Lod, Israel, alrededor del año 303.

La extensión del culto a San Jorge

El culto a San Jorge de Capadocia se fue extendiendo conforme la leyenda de su martirio se diseminaba por el mundo, con elementos añadidos que llegaron a incluir hasta dos o tres resurrecciones. Tras la primera Cruzada se descubrió lo que después se identificaría como su sepulcro, en Lod, y los cruzados que regresaron a Occidente contaron historias fantásticas, como por ejemplo que San Jorge se les había aparecido en las murallas de Jerusalén. San Jorge es hoy santo patrón de tierras como Inglaterra (Eduardo III, 1348, Orden de la Jarretera), Venecia (donde fue idolatrado), Bizancio (donde se convirtió en el santo guerrero por antonomasia), Aragón (a cuyos reyes Pedro I y Jaime I el santo habría ayudado en las batallas de Alcoraz y El Puig), Portugal (en donde desbancó a Santiago como patrono), y Georgia (que hasta su mismo nombre lo toma del santo). San Jorge es también fuente de inspiración para numerosas órdenes caballerescas e incontables iglesias por toda la cristiandad.

Y sin embargo San Jorge no pertenece al plantel oficial de santos a los que se puede rendir culto completo dentro de la iglesia católica. Parece ser que el papa Gelasio I lo canonizó en 494 d.C. pero al tiempo condenó los libros sobre su pasión por exagerados y heréticos, lo cual invalidaba en cierta forma sus méritos y lo dejaba en una especie de tierra de nadie, a las puertas de Canonilandia. San Jorge es otro de esos santos, como San Valentín, que pese a gozar de una inmensa popularidad, nunca han sido debidamente canonizados ya que el proceso oficial de elevación a los altares requiere datos que faltan. Su supuesta vida es un rompecabezas construido con agregados de las historias inventadas que se contaban sobre un personaje vaporoso que ya no se podía trazar más que en la fantasía de los relatos paganos. El papa Pablo VI decidió en 1969 retirarlo incluso del calendario santoralxiii, ya que su dies natalis no pudo averiguarse con certeza y aunque no desautorizó la devoción popular dejó claro que el culto a San Jorge debía ser un asunto privado. Ni que decir tiene que para la iglesia ortodoxa San Jorge sí que es un santo mayor y recibe culto oficial, siendo sus iconos muy venerados. En el escudo oficial de Rusia figura su efigie.

Santo oficial o no, el mito de San Jorge fue uno de los motivos artísticos más recurrentes del Renacimiento y, especialmente en Italia, las pinturas que lo representan son incontables. San Jorge es también responsable, al menos en parte, de la aparición en época medieval del relato del caballero andante que busca medirse con enemigos formidables y la dama que le inspira amor cortés y lo desdeña al mismo tiempo.

San jorge y el dragón presentación from Eloy Caballero García

Contenido simbólico

Ambiguedad simbólica del dragón

La etimología de dragón es griega, drákontos (lagarto). En origen, ni la serpiente, ni el dragón tenían connotaciones únicamente negativas, como siguen sin tenerlas hoy en la cultura china, donde siempre fueron símbolo del emperador. La serpiente estuvo relacionada con la medicina y el dragón se consideraba una bestia poderosa, pero adiestrable y servicial, que para muchos simbolizaba la sabiduría, la inmortalidad, o la buena suerte.

También se atribuye a la palabra dragón una conexión etimológica con el verbo griego dercein (ver). Por eso se decía que el dragón era el animal de perfectísima vista y las legiones romanas, en concreto el cuerpo de caballeríaxiv, lo llevaban como estandarte, simbolizando la vigilancia y el cuidado que los comilitones se prestaban entre ellos.

Desde el triunfo del cristianismo el dragón pasó a representar a la encarnación del mal, un pariente de la serpiente, la especie que Satán eligió para materializarse y tentar a Eva en el Edén. En el nivel esotérico, el del iniciado en el conocimiento secreto, el dragón representa también a las bajas pasiones y a los deseos primarios, esos que el caballero siente hacia la dama; es el instinto reproductivo, que con su nobleza y contención caballeresca, el hombre cabal es capaz de dominar.

Sin embargo el dragón no ha perdido su antigua conexión simbólica positiva y sigue apareciendo en muchos emblemas del mundo occidental como representante de la fuerza potencial que es capaz de recoger energía de la tierra, del cielo, del agua y del fuego y que se empleará, por ejemplo, cuando una agresión la justifique.

Intepretación trinitaria de la conciencia

También se puede ver a la doncella prisionera como un símbolo de cautividad del eterno sagrado femenino: el cuidado, el cariño y las emociones, que el cerebro reptiliano, o sea un sagrado masculino en su nivel más bajo de conciencia, al que representa el dragón, ha logrado anular y erradicar del mundo a través de la violencia. Un mundo sin «damas», sin lado femenino, es un mundo que trata a la creación sin el debido cuidado; es un mundo cruel y caótico, lleno de agresiones e injusticias, un mundo falto de amor, un anticipo del infierno. Pero el caballero que vence al dragón es el sagrado masculino con la conciencia despierta, que a través de la acción decidida y valerosa fundada en la ley natural, o sea de la aplicación de la fuerza para someter a la violencia, será capaz de domeñar sus instintos primarios, liberar al sagrado femenino, y dejar que las emociones fluyan para permitir que el cariño esté presente de nuevo en el mundo.

Interpretación freudiana, o jungiana

El dragón podría verse como la proyección de la parte atávica y telúrica de la sexualidad femenina en fase de celo, o también como el deseo primario del propio caballero. El combate que se entabla entre ambos simoliza el resultado inicerto del comienzo de cualquier relación entre hombre y mujer, un misterio del que nadie puede asegurar nada, pero en el que el dragón representa todas las sombras que se ciernen sobre un final feliz. ¿Resultará en apareamiento por mera atracción sexual? ¿Progresará hasta un amor consolidado? Solo la propia pareja podrá resolver el misterio. En cualquier caso las interpretaciones quedan abiertas. Hay un símbolo claramente fálico, como la lanza o la espada, penetrando al dragón (orgasmo masculino). El resultado sería la fecundación tras la cual se calma el celo, o sea muere el dragón (orgasmo femenino), y se libera la doncella, es decir la mujer recupera su estado habitual no excitado, que es el de cuidadora amorosa de su pareja y de la descendencia que surgirá del encuentro.

Psicomaquia

En su faceta de raíz puramente religiosa, el combate con el dragón es una alegoría de la psicomaquia, el eterno combate entre el bien, al que representa San Jorge, y el mal, al que representa el dragón. La doncella sería la iglesia, la novia de Cristo, a la defiende el bravo luchador o miles Christi.

Desde un punto de vista mas moderno y pagano, como el que se da en la exitosa serie Juego de tronos, la moza que aspira a reina del universo se hace acompañar por varios dragones que ya no quieren comérsela a ella, como les pasaba a las princesas de antaño mientras esperaban la llegada del caballero. Ahora los dragones son sus mascotas terribles, que solo le hacen caso a ella y que son las que le ayudan en su plan de conquista del mundo. El matiz aquí es que ella tiene un corazón noble y bueno, pero está dispuesta a defenderse, usando la fuerza de sus dragones, ante cualquier violencia que se intente ejercer contra ella o contra sus derechos dinásticos. La mujer aquí representa a un Sagrado Femenino que, en medio de un mundo que ha perdido la conciencia y donde no aparece Sagrado Masculino que la defienda, ha conectado con la invencible capacidad telúrica que tiene lo femenino (la tierra, el agua, el sustento, el cobijo, la posibilidad de vida, todo esto lo puede movilizar) y puede usarla como fuerza de defensa para poner orden en un mundo caótico y violento.

Dinosaurios y dragones

En nuestra cultura moderna se da una asociación natural entre una bestia mítica como el dragón, y una bestia real pero ya extinguida, como el dinosaurio. Esta es la opinión de José Luis Sanz, expresada en su magnífico libro: Mitología de los dinosaurios. La lucha de San Jorge conectaría así con situaciones que nuestros antepasados han tenido que sobrellevar en la prehistoria, como los ataques de las grandes serpientes o actualmente todavía con los dragones de Komodo, los cocodrilos del Nilo y Australia, o los caimanes de Florida.

Las enormes cabezas fósiles de mamíferos del cuaternario en Europa, que antes eran tomadas, a veces, por restos de bestias míticas de tipo dragónico, fueron fuente de inspiración para muchos artistas en la era pre-revolución científica. Pero en cualquier caso, ha sido el avance en nuestro conocimiento de los dinosaurios el que ha llevado más lejos la identificación del dragón con esta figura extinguida de la paleontología. El aspecto sáurido y la fiereza que le atribuimos a los dinosaurios carnívoros ha venido a encajar perfectamente con el arquetipo del dragón que existía en nuestro inconsciente colectivo.

NOTAS:

iOtras fuentes aseguran que la que se había jactado de tal belleza era su madre, Casiopea. Incluso hay quien incluye a la misma Andrómeda entre las Nereidas.

iiOvido relata todos los detalles del episodio en su Metamorfosis, y Melville lo resume magistralmente en Moby Dick

iiiEn términos actuales diríamos que la propiedad, o sea el ayuntamiento de Troya, se negó a pagar la certificación final a la empresa constructora, o sea, POSEIDON CONSTRUCCIONES, SAU.

ivDescendiente lejano de Perseo.

vTodos los grabados apuntan a que lo hizo a garrotazos.

vi«Por último, Ceto, unida de amor a Forcis, parió una serpiente terrible que, en los flancos de la tierra negra, en la extremidades del mundo, guarda las manzanas de oro». Teogonía. Hesíodo.

viiSe supone que los gases contenían substancias alucinógenas.

viiiOtros adoptaron la forma de arañas gigantes, licántropos, balrogs…

ixAnterior, en todo caso, a Constantino y al Edicto de Milán, que supuso la tolerancia para el cristianismo.

xLas tradiciones católica y ortodoxa difieren en algunos datos referentes a su martirio. Aquella dice que fue torturado en Diospolis (Palestina), esta que su cabeza fue colgada en las murallas de Nicomedia.

xiJacobo de la Vorágine, de la orden de los Dominicos.

xiiOtra versión dice que el tribuno lo había puesto previamente como condición.

xiiiPero su celebración oficiosa sigue siendo el 23 de abril, y no deja de ganar popularidad.

xivhttps://en.wikipedia.org/wiki/Draco_(military_standard)

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