Lo dijo Ayn Rand:

    Cuando adviertas que para producir necesitas autorización de quienes no producen nada; cuando veas que el dinero fluye hacia los que no trafican con bienes, sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias, más que por el trabajo; cuando compruebes que las leyes no te protegen; cuando contemples la corrupción recompensada y la honradez arrinconada, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.

El último vuelo del murciélago asintomático

Las bases de la plandemia o falsa pandemia

Considerando que nos jugamos el futuro de nuestros derechos fundamentales en la defensa frente a esta agresión sin precedentes contra la humanidad, no es plan de escatimar esfuerzos en explicar y exponer públicamente una y mil veces el cimiento del descomunal fraude del sars-cov2, la covid-19, o simple y llanamente el la plandemia del coronavirus.

  •  Tenemos una plandemia declarada por un Organismo Internacional de carácter mayoritariamente privado (OMS) que cambió la definición de pandemia ad hoc poco antes para poder declararla cuando convenga, y que ejerce su influencia en gobiernos y agencias usando la infiltración a través de personal que normalmente está colocado, sobornado y/o chantajeado.
  • Tenemos un supuesto agente patógeno llamado virus sars-cov2 identificado informáticamente, o sea fraudulentamente, por “científicos” chinos en 2019, pero conocido ya como quimera o virus artificial desde 2008, y que es en realidad una construcción computacional de la que nunca se han encontrado restos en ninguno de los enfermos (por cierto de enfermedades ya conocidas antes) o de los muertos afectados, supuestamente por ese agente patógeno.
  • Tenemos una prueba diagnóstica fraudulenta, el PCR, que da positivo casi con cualquier tipo de infección y que para colmo tiene como uno de sus cebadores al cromosoma humano número 8, de modo que incluso ajustando los ciclos de amplificación a 40 o más, se puede conseguir el porcentaje de positivos que se quiera. Las dichosas PCR, que su inventor, Kary Mullis, ya avisó de que solo servían para conseguir más material genético para los procesos de los laboratorios, no para diagnosticar nada, son el verdadero punto de apoyo y fulcro de la plandemia.

Recapitulemos: tenemos un virus no aislado, del que no se ha probado su carácter de agente patógeno, que incluso si lo fuera no causa enfermedades nuevas sino un síndrome de afecciones conocidas al que se ha dado en llamar covid19, de la que no se hace exploración clínica y para la que no existe un diagnóstico específico sino una prueba fraudulenta y con un método de protección que consiste en taparse la boca y la nariz con un trapo y en alejarse de los demás como si fueran apestados. Esta es la plandemia del NO.

La plandemia del NO. ¿Quién es aquí el NEGACIONISTA?
La plandemia del NO. ¿Quién es aquí el NEGACIONISTA?

Ciencia y mass-mierda al servicio del nuevo orden mundial

Desde el principio de la plandemia se ha desplegado una cuidada estrategia coordinada de desinformación, desacreditación, coacción y censura de las opiniones disidentes en los grandes medios, llamados ahora con toda justicia mass-mierda. El debate científico se excluyó de los mass-mierda y los antes llamados periodistas se dedican a ocultar las verdades del no aislamiento del virus, la inespecificidad de la PCR y la inutilidad y probable perjuicio de los bozales, mientras repiten sin descanso los engaños y mantras de la propaganda covidiana. Los médicos con opiniones distintas a la línea oficial han visto sus carreras peligrar y están amenazados por sus órganos colegiales. Los científicos más prestigiosos del mundo, sin acceso a estos mass-mierda y tachados peyorativamente de “negacionistas”, se ven obligados a contar su visión del asunto en plataformas minoritarias, mientras los oficialistas disfrutan a cuerpo de rey del prime-time y ya se han convertido en verdaderos marujos televisivos expertos en asustar viejas, confundir transeúntes y contribuir a cercenar el derecho a la información de nuestras progresistísimas democracísimias.

Es gracias a la colusión entre esta ciencia vendida y sumisa, los mass-mierda y los médicos a sueldo de la big-pharma, que en nuestra sociedad avanzada del siglo XXI se han abierto paso conceptos fraudulentos y toco-móchicos como el engañabobos del “enfermo asintomático”, o sea un tío sano, pero tan ceporro que se deja convencer de que es una bomba infecciosa: un tío, en fin, que deja en mantillas al enfermo imaginario de Moliere. Es también gracias a esta ciencia prostituida que la población está perjudicando su salud con bozales: meros trozos de tela que, incluso aunque el agente infeccioso existiera, no servirían para frenarlo y que muy al contrario, darían falsa sensación de seguridad y servirían y de hecho sirven solo, si acaso, para incubar futuros cánceres y enfermedades neurodegenerativas en esos pobres desinformados y acobardados que las llevan todo el día “porque nunca se sabe” y por las “gotículas” en las que los teóricamente agresivos virus se montan cual Perseo en Pegaso para infectar al siguiente incauto que pase por allí.

Yo os maldigo, yo os maldigo...
Yo os maldigo, yo os maldigo…

Sorprende en medio de toda esta barbarie que ni uno solo de los políticos de los cuadros de los gobiernos y oposiciones de occidente, y que tampoco ningún miembro de los parlamentos y casas reales de nuestras antes estimadas monarquías constitucionales, haya levantado un poco, solo un poco la voz para pedir el mínimo minimorum que, aunque solo sea por decoro decorum, parece lícito licitorum exigir en una situación como esta: que haya un debate científico abierto y que no se condene al ostracismo a gente como María José Martínez Albarracín, Rafael Gazo Lahoz, Luis de Benito, Natalia Prego, por citar solo unos pocos de los españoles y no mencionar a Michael Lewit (premio Nobel) Stephan Lanka (el virólogo más prestigioso del mundo), Dolores Cahill, Judy Mitzkovitz, Andrew Kaufman…etc, etc, etc.

Gobiernos y fuerzas del orden contra su población

Prácticamente en todos los países sumados a la kermesse del coronacirco se han establecido nuevas legislaciones plandémicas que pisotean constituciones y derechos humanos básicos y que imponen medidas que aturullan y confunden al ciudadano común al mezclar la salud con la libertad, los abrazos con las inyecciones experimentales y, en definitiva, el tocino con la velocidad. La gran similitud entre estas legislaciones nuevas llama poderosamente la atención, casi como si hubiera un poder oculto en la sombra que las ha dictado todas con los mismos parámetros y que ya las tenía preparadas de antemano para ofrecerlas como solución mágica.

Sorprende también (de hecho a muchos los ha dejado helados) la ferocidad con la que las policías y fuerzas de seguridad del Estado, que se supone que ahora son “democráticas”, se han echado a las calles en países como España y están coaccionando y ejerciendo violencia física desmedida contra ciudadanos que, legítimamente y en uso de un derecho humano básico, deciden no llevar mascarilla. Mientras vemos Canarias invadida por hombres jóvenes africanos en edad militar llegados en pateras sin que ninguna fuerza del orden mueva un dedo, sí que hemos visto a estas “fuerzas” pegar y aplastar hasta a niños y niñas españoles y hasta a una mujer embarazada, detener ilegalmente a gente inofensiva sin delitos cometidos, siempre que sean españoles de bien, claro, y amedrentar y amenazar en manada como solo hacen los matones y sicarios de las bandas criminales, por una cuestión que es meramente administrativa y que se debería resolver, si acaso, con una propuesta de sanción y un ¡buenos días tenga usted!

Las fuerzas del orden se han transformado en agentes del caos, peones del mal que implementan, en pandilla de cobardes, y con la violencia impune que les permite su uso monopolístico de las armas, unas medidas que bien en el fondo no convencen a nadie que aún conserve la cabeza entre los hombros y que solo se mantienen gracias al sustrato de mentiras alimentado cada día en los mass-mierda y al miedo a las actuaciones de estas auténticas hienas con uniforme, por no mencionar el escandaloso silencio al respecto de todo el mundo público: sus superiores, el ministro del ramo, el rey, los artistas de la ceja, los del cordón sanitario, escritores, actores, cantantes (menos Bosé y Bumbury y otros dos o tres)…todos, todos, todos callados como putas.

Al nuevo orden mundial por el engaño de la agenda 2030

Hay todavía una gran parte de la población que se niega a aceptar que un engaño de estas dimensiones pueda haber sido perpetrado por sus gobiernos, mass-mierda y médicos, todos ellos dirigidos por la batuta de unas organizaciones internacionales privatizadas de hecho y corruptas de derecho, y todo para beneficio de unas corporaciones multinacionales tecnológicas y farmacéuticas que son propiedad de unos fondos de inversión, que también poseen a los mass-mierda y que por cierto son propiedad unos de otros y a la postre todos ellos poseídos por unas pocas familias globalistas que así han dado un paso definitivo en su plan de establecer el nuevo orden mundial.

Agenda globalista 2030: la real y la oculta
Agenda globalista 2030: la real y la oculta

Definamos NUEVO ORDEN MUNDIAL, abreviado como NOM: movimiento político totalitario que ahora se expresa en la agenda 2030 y que busca el dominio y la centralización completa del poder y la propiedad sobre todo el planeta para ponerlos en manos ocultas, manos que ejercerán este poder y los derechos de propiedad a través de lo que quede de los antiguos Estados mediante gobiernos títeres (transformados en protectorados suyos) y de corporaciones tecnológicas, farmacéuticas, agrícolas y de todo tipo, representadas por marionetas variopintas como la pareja Melanbelindo.

Imagen de la AGENDA 2030 y Windows 8 ¿Un mismo diseñador?
Imagen de la AGENDA 2030 y Windows 8 ¿Un mismo diseñador?

La gente tiende a hacer una sobre estimación de su capacidad de detectar el engaño y da por hecho que charadas de tal nivel ni siquiera se van a intentar porque se descubrirían pronto, la tele las comentaría, y porque a ellos “no se les engaña fácilmente”. Y sin embargo aquí seguimos un año después: el supuesto agente patógeno sigue sin aislarse, la supuesta prueba diagnóstica sigue siendo inespecífica, las autopsias siguen medio prohibidas y las pocas que se hacen no detectan el agente patógeno, y el FMI sigue dando dinero a los hospitales por cada PCR positivo, por cada ingreso, por cada intubación respiratoria, de modo que no es exagerado decir que esta plandemia se sostiene solo a base de dinero, mentiras y miedo.

La gente ya no lee la Biblia y por tanto no es consciente de la frecuencia con la que se nos exhorta a estar atentos al engaño. Jesús, después de haber establecido que la verdad es la que nos hace libres, quería abrir los ojos y despertar a sus discípulos y les decía: “Mirad que no os engañen”. Los escribas y el gran sanedrín buscan arrestar al Nazareno “con engaño, para luego matarlo”. Los Hechos de los Apóstoles están llenos de consejos en ese sentido: “no os dejéis engañar; no seáis como niños arrastrados al engaño, hijitos, nadie os engañe…”. El pecado original entró en el mundo por engaño de la serpiente a Eva y el mismo Dios Padre castiga a los que rechazan la verdad con su ignorancia voluntaria y perezosa y se recrean en la iniquidad con más engaño y más mentira (2 Tesalonicenses 2.11).

El engaño es siempre la estrategia de entrada del maligno, el cual nunca viene de cara (Apocalipsis 12.9). Su esencia es tan horrible que necesita presentarse disfrazado para atenuar el rechazo visceral que provocaría. Por eso los amos del mundo no se presentan de cara diciendo: “mirad, borreguitos, queremos un gobierno planetario único y no elegido que seremos nosotros, mientras que vosotros seréis nuestros esclavos: pocos, tontos y estériles. Nosotros decidiremos quien se reproduce, quien vive y cuanto vive, quien viaja, os pincharéis los tratamientos que digamos,…etc”. No. Ellos tampoco van de cara. Ellos llevan ya décadas montando estafas de terrorismo islámico, de plandemias, de calentón hueval y en ese plan. Son problemas creados por ellos para tenernos asustados y después ofrecernos sus soluciones preferidas, que implican aceptar recortes de libertades, vacunas experimentales y casi, casi lo que sea para sentirnos “seguros” mientras compramos verduras apestadas de herbicidas y carnes hinchadas con hormonas en el súper, o mientras vemos el siguiente Madrid-Barça o la siguiente serie adoctrinadora elegetebeí de Netflix.

Del fraude a la burla

Pero todavía no contentos con todo lo anterior, la estrategia del NOM, hace honor a su concepción satánica y no incluye solo el robo de toda la propiedad y de todos los derechos, no solo la dominación y la imposición absolutas, sino también la burla y el recochineo. Desde casi el principio de esta pantomima los medios de desinformación masiva o mass-mierda se han adornado con noticias cuidadosamente estudiadas para mantener a la gente en la vibración del miedo y tratarlos como a tontos de capirote.

Los perpetradores de esta tomadura de pelo son grandes conocedores de la psique humana y saben que para dominar a alguien lo mejor es tenerlo asustado y confundido, y que para que se vuelva tonto para los restos lo mejor es tratarlo siempre como si ya lo fuera, y además burlarse de él con descaro. Romanos 3.13: “Sepulcro abierto es su garganta, con su lengua engañan…”. La fraudulenta PCR se le aplica a un gato, que sale asintomático. La papaya, la codorniz y el aceite del coche dan positivo en Tanzania. La gripe de toda la vida desaparece, arrasada por el covid19 y el reservorio de un virus inexistente que incluso así no saben cómo se ha podido pasar a los humanos en el puñetero mercado de animales de Wuhan es un pobre murciélago, del que yo llevo un año preguntándome si no será el mismísimo conde Drácula en su forma animal alternativa. Se inventan cepas nuevas, olas ficticias y variedades persistentes de una enfermedad vieja. Se apuntan como muertos por covid19 a todos los que han dado positivo en el último mes, mueran de lo que mueran. Y el personal traga que te traga y dispuesto a llamar “negacionista” o “conspiranoico” a cualquiera que todavía se atreva a recordar el bíblico: “Hijitos, mirad que no os engañen”.

Seguimos y seguiremos exponiendo el tinglado de este fraude hasta que una de las dos únicas opciones de salida triunfe, porque la magnitud de esta agresión solo deja estas vías de escape, estas alternativas, estos dos escenarios:

  1. O triunfa el NOM y en poco tiempo, a base de vacunas, expropiaciones, falta de suministros y otras agresiones, somos esclavos efectivos de esas élites: pocos, tontos y estériles, en cuyo caso, adiós humanidad, y como dijo madame Butterfly “fue bonito mientras duró”.
  2. O logramos desvelar el engaño, darle la vuelta de la tortilla, y tenemos que meter en la cárcel hasta al apuntador de entre los gremios político, casareálico, fuerzas del des-orden, mass-miérdico y sanitario.

Yo no veo salidas intermedias, y no tengo miedo, y tengo claro que en cualquier caso el mundo ya nunca volverá a ser el que fue cuando reinaba la vieja normalidad.. y tengo claro que quiero el segundo escenario.

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